El Gobierno nipón ha decidido que la tierra y otros deshechos contaminados con material radiactivo procedente de la central nuclear de Fukushima deberán ser almacenados durante 30 años antes de ser desechados, informó la cadena pública NHK.
El plan de gestión recopilado por el ministerio nipón de Medio Ambiente establece que los residuos tendrán que ser almacenados durante tres décadas en instalaciones que se construirán dentro de la provincia de Fukushima, en los próximos tres años.
Sin embargo, su localización aún no se ha decidido, y se espera que la designación pueda llevar más tiempo del planeado ante la previsible negativa de ayuntamientos y residentes a acoger este centro de almacenamiento.
Hasta que esta planta sea construida, los desperdicios deberán ser mantenidos en instalaciones temporales.