En cifras
- 3 de los seis puntos de la agenda de los diálogos de paz han sido consensuados entre el Gobierno colombiano y las Farc.
- 220 mil muertos ha dejado el conflicto armado.
Los negociadores de paz de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) rechazaron en La Habana que el Gobierno de Colombia asocie el delito político y la rebelión con el narcotráfico y afirmaron que no admitirán ser catalogados como narcotraficantes.
Las Farc señalaron que han planteado siempre con responsabilidad e interés el debate público sobre el narcotráfico, como un problema social y global, que requiere del concurso de las naciones del mundo para su solución.
El delito político es otro asunto. La rebelión es delito político, y todo acto, toda conducta que se realice para hacerla efectiva, tiene carácter conexo, recalcó el comunicado titulado Somos rebeldes, no narcotraficantes, leído ante los medios por el guerrillero Carlos Alberto Lozada (alias de Luis Antonio Losada Gallo).
Los rebeldes también consideraron que las acusaciones que los ligan con el narcotráfico son pérfidas e inútiles en el proceso de la reconciliación.
La guerrilla asegura que nunca podrían aceptar que se les vincule a un negocio como el narcotráfico.