El fiscal del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), Serge Brammertz, afirmó que con la detención del exgeneral serbio Goran Hadzic “se ha cerrado el capítulo de los fugitivos” perseguidos por sus crímenes durante la guerra de la antigua república balcánica.
El fiscal ha valorado así la detención de Hadzic, quien se encuentra ya en el centro de detención de Naciones Unidas de La Haya (Holanda) a la espera de comparecer por primera vez ante el TPIY el lunes a las 16:00 hora local (14:00 GMT).

En rueda de prensa, Brammertz calificó de "muy importante" la detención del considerado líder político serbio y responsable de asesinatos de cientos de víctimas y deportaciones de miles de personas, “con el objetivo de crear un estado independiente serbio dentro de Croacia”.
De este modo, “se puede cerrar el capítulo de los fugitivos, aunque todavía no podemos concluir el capítulo de los crímenes cometidos en la antigua Yugoslavia”, destacó el fiscal, quien añadió que aún quedan “cientos o miles de potenciales responsables de crímenes cometidos en la región”.

Brammertz felicitó a las autoridades serbias por el arresto de Hadzic, aunque señaló que el TPIY había pedido explicaciones a Belgrado sobre las circunstancias de su detención.
En particular, la corte internacional quiere aclarar “¿cómo ha sido posible que el acusado permaneciera durante siete años escapándose de la Justicia?”.
El TPIY procesará a Hadzic por 14 cargos que incluyen crímenes de guerra y contra la humanidad, bajo la acusación de exterminio, asesinato, tortura y deportación de miles de civiles croatas con el fin de crear una zona de dominación serbia.
Según los cargos del TPIY, Hadzic “participó en una empresa criminal conjunta como coperpetrador” .