- 460 mil haitianos viven en República Dominicana. Más de 60,000 ciudadanos son de otras naciones.
República Dominicana impide tráfico de ilegales
- Comparativamente mucho más rica que su vecino, República Dominicana ha sido desde hace mucho un imán para los trabajadores de bajos ingresos provenientes de Haití, pero en los últimos años ha tratado de limitar el tráfico transfronterizo no regulado.
- Como parte de ese esfuerzo, el Gobierno dominicano acordó permitir que los inmigrantes que vinieron al país antes de octubre de 2011 podrán registrarse para quedarse y trabajar.
- Se trata de una cuestión independiente de una polémica que estalló el año pasado, cuando la Corte Suprema del país falló que las personas nacidas en República Dominicana de padres no ciudadanos no tienen derecho a la ciudadanía. Grupos de derechos humanos dijeron que la decisión retroactiva dejó en el limbo a cientos de miles de personas.
Miles de haitianos han hecho cola estas semanas en las oficinas de República Dominicana para tratar de aprovechar una oportunidad poco común: legalizar su estatus en un país donde llevan mucho tiempo viviendo en las sombras. Para muchos, la esperanza pronto se convirtió en decepción.
Desde el 2 de junio, cuando se abrió un proceso para conceder el permiso de residencia a los haitianos que viven en República Dominicana desde 2011, solo una diminuta fracción de los aspirantes han conseguido mostrar documentación suficiente de su país natal para conseguir el permiso, según las autoridades. El plazo para registrarse o enfrentar una posible deportación vence a inicios del año que viene.

Los trabajadores migrantes como Luccene Philomé, quien hace poco acampó con un pequeño grupo de personas ante el Ministerio del Interior para ser de los primeros en ser atendidos al día siguiente, dicen que les están pidiendo documentos como un carné de identidad haitiano, pasaporte o certificado de nacimiento.
Testimonio
“Me hace falta todo, como quien dice”, dijo Philomé, al salir de la oficina. El hombre de 36 años y padre de un niño de seis, con las manos estropeadas por sus años como albañil, solo cuenta con una vieja copia fotostática de su acta de nacimiento, con la cual comenzó el trámite, deberá presentar el original o un pasaporte a más tardar el 28 de febrero de 2015. Tuvo problemas incluso para que los funcionarios dominicanos registrasen sus huellas dactilares.
Hace tiempo que los inmigrantes en Haití tienen una vida dura en República Dominicana, pero en este caso su malestar se dirige al Gobierno de Haití, que ha sido lento al emitir los documentos necesarios y ha cobrado cuotas mucho más altas de lo que puede pagar la mayoría de la gente.
El embajador de Haití, Fritz Cinéas, detalló que los inmigrantes deberán pagar 2,500 pesos (unos 60 dólares) por la copia del acta de nacimiento, credencial de elector y pasaporte. Dijo que se trata de un precio especial para el proceso de registro de inmigrantes en República Dominicana, ya que el precio normal del acta de nacimiento es de 50 dólares y del pasaporte, $80.
Aun así, es caro en un lugar donde los trabajadores migrantes apenas ganan 5 dólares al día, dijo William Charpentier, coordinador de la organización no gubernamental Mesa Nacional para las Migraciones.
El Gobierno de Haití es sometido a crecientes presiones internacionales para que resuelva el problema y ofrezca una solución antes de que venza el plazo, pero el proceso dominicano para darles la residencia legal, conocido como “regularización”, ha tenido claramente un comienzo lento.
Aspirantes
En las primeras semanas desde que comenzó el plan, más de 50,000 haitianos han acudido a inscribirse, pero menos de 10,000 tienen documentos de identidad y apenas 120 reúnen todos los requisitos, dijo el ministro de Interior, Ramón Fadul, cuya institución dirige el proceso.
El Gobierno dominicano puso en marcha el plan el 2 de junio, para regularizar el estatus migratorio de los extranjeros que no tienen permiso de residencia.