Arqueólogos israelíes han descubierto un pozo excavado en la roca de forma natural con más de un centenar de objetos de culto de hace 3.500 años en su interior, la mayoría de ellos intactos.
El pozo fue hallado hace unas semanas en los alrededores de la localidad de Yokneam, al sur de Haifa, en una excavación para instalar un nuevo gasoducto a lo largo de la costa mediterránea, informó la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI).
"El pozo natural que hemos descubierto no deja de darnos antiguas sorpresas", afirma la nota, que fija la ubicación del hallazgo a los pies de un antiguo yacimiento arqueológico conocido como Tel el-Qassis.
Otros restos encontrados demuestran que la zona estaba habitada desde unos cientos de años antes.
Durante dos semanas, los arqueólogos han extraído del lugar más de cien objetos de culto y otros artículos "extraordinarios" que se hallaban en distintos estratos y que los expertos datan en el período más tardío de la Edad del Bronce, entre 1.200 y 1.550 años antes de Cristo.
Los objetos estaban ordenados por estratos y, cada vez que los expertos terminaban de excavar uno y llegaban al fondo del pozo, aparecía otro.