Un equipo científico español ha hallado en Siria el rastro de una ciudad cuya antig edad se calcula en unos 5.500 años, lo que le convertiría en una de las más antiguas de la civilización.
El descubrimiento, a partir de unos restos de cerámica, fue anunciado en Madrid por dos de los responsables de la investigación, Ignacio Márquez, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, y Juan Luis Moreno, de la Universidad de La Coruña (Galicia, noroeste).