El incremento a lo largo de la última década en el volumen de aerosoles en la región atmosférica de la Tierra que contiene la capa de ozono podría explicar por qué el calentamiento global se ha frenado desde 1998.
La presencia de los aerosoles causa las brumas que palidecen los cielos sobre grandes ciudades.
Los tipos más comunes de aerosoles de origen natural son la sal de los mares, el polvo y las cenizas volcánicas.