La hambruna amenaza a más de 150,000 personas en el norte de Kenia, debido a la sequía que ha destruido las cosechas y causado un fuerte incremento en los precios de los alimentos básicos, indicaron ayer los medios locales.
Según un informe de la Cruz Roja local, la mayoría de los habitantes del norte de Kenia pueden tener problemas de suministros y de desnutrición debido al fracaso de las tres últimas cosechas, precisó el diario Daily Nation en su página web.
El estudio señala que también el ganado ha muerto a causa de la falta de precipitaciones y que los habitantes de los distritos de Isiolo, Marsabit, Samburu y Moyale ya reciben ayuda alimentaria.
Sin embargo, esta ayuda no es suficiente y la población ha tenido que recurrir a medidas de racionamiento, con una sola comida al día y dando preferencia a los niños en el reparto, según el informe.