El presidente de EU, George W. Bush, insistió ayer con nuevos bríos en que el Congreso, ahora republicano, apruebe antes de fin de año el Departamento de Seguridad Nacional, para que su Gobierno gane la "primera guerra del siglo XXI".
Los republicanos, que históricamente han sido reacios a la centralización del Gobierno, apoyan la reorganización más extensa de la burocracia federal desde 1947 por las continuas amenazas del terrorismo internacional.
El nuevo empuje del Gobierno coincidió con una información del diario The Washington Post acerca de que el FBI (Policía Federal) no está preparado para detectar o evitar nuevos atentados.
Para Bush, los enemigos de EU "no van a desaparecer pronto" y el Congreso no tiene obligación más importante que aprobar el nuevo Departamento, estancado en el Senado debido a disputas sobre los derechos sindicales de sus trabajadores.