. La mayoría de los 30 heridos en el tiroteo en la base de Fort Hood (Texas) sigue hospitalizada hoy, pero la cifra de víctimas habría sido mayor si no fuera por el heroísmo de ciertas personas el jueves, cuyas historias han comenzado a conocerse.
Ayer, el presidente Barak Obama rindió homenaje a las víctimas de esta tragedia.