El buque oceanográfico español Hespérides llegó al puerto de Santo Domingo con un grupo de científicos que estudiará la morfología de los fondos marinos dominicanos y delimitará cuencas sedimentarias con posibilidad de contenido en hidrocarburos.
El propósito es que el país caribeño se provea de un conocimiento básico para proteger y eventualmente regular el potencial de riqueza oculto bajo sus aguas, explicó en rueda de prensa el español Andrés Carbó Gorosabel, jefe del equipo.
"Vamos a establecer también los efectos sísmicos en el país, lo que serviría para elaborar estructuras de edificios que aguanten sismos, así como localizar zonas donde podría existir materiales energéticos", dijo el científico, investigador de la Universidad Complutense de Madrid.