El hielo obligó ayer al cierre de escuelas, abatió cables del tendido eléctrico e hizo peligroso el firme de las carreteras en zonas de la región central costera del oriente estadounidense.
La Policía en Winston-Salem, Carolina del Norte, investigó decenas de accidentes de tránsito ocurridos ayer, y se estima que la situación de las carreteras empeorará a medida que crece el hielo.
La lluvia helada y el granizo en Carolina del Norte pasarán a ser nieve al caer, y la precipitación se prolongará por lo menos hasta hoy.