El primer ministro canadiense, Jean Chretien, afirmó que estaba "muy entristecido" de saber que uno de sus hijos enfrentaba acusaciones de agresión sexual, según un comunicado difundido ayer. Michel Chretien, de 33 años, hijo adoptivo de Chretien y de su mujer, fue objeto el viernes de una denuncia ante la justicia en Yellowknife (Territorios del Nordoeste) por agresión sexual realizada por la madre de una joven de 18 años. Fue liberado bajo fianza.
El primer ministro calificó el episodio de "incidente" y destacó que podría estar vinculado a una "recurrencia de sus problemas de abuso de sustancias" (drogas). "Estamos profundamente abatidos por esta aparente recaída", agregó Chretien, quien precisó que él y su mujer continuarán apoyando a su hijo, como siempre lo han hecho.