Hillary Clinton continúa ganando terreno de cara a la candidatura presidencial demócrata según las encuestas, pero este liderazgo deja seguramente un sabor agridulce en la ex primera dama de Estados Unidos.
Las buenas noticias sobre su popularidad entre los votantes, que la colocan en un 41% en agosto, dan pie a un inmediato y corrosivo comentario de Michelle, la esposa del también aspirante presidencial demócrata, Barack Obama.
Según las encuestas semanales que realiza la firma Rasmussen, el apoyo ciudadano que consigue Hillary presenta un ascenso gradual, lento pero seguro.
Hasta abril, según los informes Rasmussen -que se basan en encuestas telefónicas y semanales- Hillary tuvo una media de apoyo del 33% del electorado. A partir de mayo, se colocó en el 35%, en junio en el 36% y en julio, en el 39%.