El primer ministro británico, Tony Blair, rindió ayer homenaje a las tropas británicas durante una visita histórica en Irak, en la que calificó a la guerra que llevó a la caída del régimen de Sadam Hussein como "uno de los momentos decisivos del siglo".
Blair llegó procedente de Kuwait y fue recibido en la ciudad de Basora (550 km de Bagdad) por el general Peter Wall, comandante de la primera división del ejército británico, antes de entrevistarse con el administrador estadounidense en Irak, Paul Bremer, y el enviado británico, John Sawers. Después de la entrevista, Sawers indicó haber informado a Blair de la existencia de pruebas que demuestran que el vecino Irán trata de extender su influencia al sur de Irak.
Blair, primer dirigente de la coalición que derrocó el régimen de Sadam que visita Irak, se reunió luego con alumnos iraquíes en una escuela de Basora. Después, dirigiéndose a los militares de la 7a brigada, frente a uno de los palacios abandonados del presidente depuesto Hussein en los alrededores de Basora, Blair rindió homenaje al "profesionalismo" de las tropas que combatieron en Irak.