Annelies Kruijthoff es la personificación de la empleada holandesa feliz. Trabaja tres días por semana, se encarga de sus dos pequeños el resto del tiempo y ha dado con el equilibrio justo entre su carrera y su familia.
Gracias a las nuevas leyes laborales de Holanda, los trabajadores pueden optar entre una semana de 5 días y una agenda más breve con una diferencia salarial, independientemente de las razones.
"Al comienzo, me resultó difícil trabajar menos, pero ahora me siento cómoda. Me da un mejor equilibrio entre familia, trabajo y mis hijos", dijo Annelies, de 39 años, quien pasó a trabajar a tiempo parcial de relaciones públicas, después de tener su primer hijo hace cinco años.
Hace una década, el Gobierno, ante el creciente desempleo de la década de los 80 y queriendo hacer que más mujeres entraran a la fuerza de trabajo, aflojó las leyes laborales.