El presidente francés, François Hollande, consideró que la respuesta de Argelia para terminar con el secuestro en el complejo gasístico de In Amenas fue la “más adecuada” porque “no podía haber negociación” con los terroristas salafistas que tomaron dicha instalación.
Desde Argelia se informó que la crisis de los rehenes que estalló el miércoles en las instalaciones de gas argelinas de In Amenas, en el sureste del país, finalizó de manera dramática con la muerte de los últimos siete extranjeros en poder de la banda salafista que los mantenía cautivos.
Fuentes de los servicios de seguridad argelinos afirmaron que el último asalto se produjo ante la certeza de que los asaltantes habían decidido suicidarse en grupo tras perder toda esperanza de escapar con los rehenes y cuando comprobaron que habían comenzado a asesinar a sangre fría a los secuestrados.
Hollande reconoció que todavía no disponía de todos los elementos de la operación llevada a cabo contra el grupo salafista.