El presidente de Francia, el socialista François Holande, se defiende de las acusaciones de su ex primera dama de que él desprecia a los pobres.
Un Hollande visiblemente indignado insistió en su dedicación a “los más débiles, los más humildes, los más pobres”, y dijo que esa es su “razón de ser”.
“Nunca aceptaré que el compromiso de mi vida sea cuestionado”, les dijo Hollande a reporteros en la cumbre de la Otan en Newport, Gales.
De acuerdo con un libro de su excompañera Valerie Trierweiler lanzado esta semana.