Un empresario de Mississippi (sur de EE.UU.) deberá pagar 754,500 dólares de indemnización al primer marido de su mujer, en virtud de una antigua ley cuya constitucionalidad la Corte Suprema se negó a examinar.
La ley aún vigente establece que la "pérdida afectiva" infligida a un marido por un nuevo seductor debe ser compensada en efectivo.