El papa Francisco presentó sus respetos a los mártires cristianos ugandeses del siglo XIX que fueron quemados vivos por negarse a renunciar a su fe y animó a los jóvenes cristianos del siglo XXI en un día en el que casi medio millón de ugandeses acudieron a verlo, antes de que el pontífice partiera a la República Centroafricana para la última etapa de su viaje por África.
Francisco recordó a los ugandeses sus fuertes raíces cristianas, la antigua colonia británica tiene 47% de católicos y 36% de anglicanos, y les pidió aplicar su fe a los retos de hoy en día.