Seis horas de inquietud se vivieron en la ciudad italiana de Reggio Calabria cuando un hombre se encerró en una guardería con una decena de niños y una maestra como rehenes, aunque finalmente fue reducido por la Policía y los pequeños fueron liberados sin sufrir daños.
El escenario de los hechos fue la guardería "il Girotondo", donde Cristian Familiari, de 32 años, entró armado con un pequeño cuchillo y durante seis horas permaneció atrincherado, aunque dejó salir de manera gradual a cinco niños.
El secuestro fue para Familiari una forma de llamar la atención sobre un problema familiar relacionado con la expropiación de unas tierras y una fábrica de mármoles ubicada en ellas.
Agentes de policía pusieron fin al secuestro al introducirse por una puerta lateral de la guardería y obligar a rendirse a Familiari.