La hermana del primer enfermo de ébola diagnosticado en Estados Unidos dijo ayer que el hombre notificó al hospital en su primera visita que era liberiano y minimizaron sus síntomas.
Mai Wureh informó que su hermano, Thomas Eric Duncan, fue a una sala de emergencias en Dallas el viernes y que lo enviaron de regreso a su casa luego de recetarle antibióticos. Según Wureh, cuando le pidieron el número del seguro social él dijo que no tenía porque era liberiano y estaba de visita.
Duncan llegó a EE.UU. el 20 de septiembre para alojarse con familiares en Dallas. Empezó a exhibir síntomas de enfermedad el miércoles pasado y fue a emergencias dos días después. Regresó el domingo y entonces lo hospitalizaron.
El primer caso de ébola confirmado en EE.UU. ha sembrado alarma en la comunidad africana local, cuyos líderes instaron a extremar precauciones para evitar la expansión del virus.
El estado de Duncan es de pronóstico grave y está en aislamiento en el hospital Presbiteriano de Salud de Texas desde el domingo.
Las autoridades comenzaron a rastrear a familiares y amigos que puedan haber tenido contacto cercano con él y podrían estar en riesgo de enfermarse. Sin embargo, las autoridades dijeron que no hay otros casos sospechosos en Texas.
Tom Frieden, director de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés), dijo que el hombre salió de Liberia el 19 de septiembre, llegó al día siguiente para visitar a familiares y comenzó a sentirse mal cuatro o cinco días después. Señaló que no está claro cómo se contagió.
“No tengo ninguna duda de que vamos a controlar esta importación”, dijo Frieden a los periodistas.
Investigan contactos
Unas 18 personas, estuvieron en contacto y expuestas al paciente diagnosticado con ébola en la ciudad estadounidense de Dallas, en Texas, aunque ninguna muestra síntomas del virus, según informaron las autoridades de este Estado.
Se informó que del grupo cinco son de edad escolar y ya fueron apartados de sus centros de estudio por precaución, explicó el gobernador de Texas, Rick Perry, quien abrió la rueda de prensa.
Estas personas se encuentran “bajo supervisión médica”, pero no en cuarentena, ya que el riesgo de propagación es muy bajo, según las autoridades.
“Esto no es África Occidental. Esto es una ciudad muy sofisticada con un hospital muy sofisticado”, aseguró David Lakey, el comisionado del Departamento Estatal de Servicios de Salud de Texas, con el objetivo de disminuir la alarma creada.
El organismo encargado de la supervisión tanto de los menores como de las otras 13 personas es el Servicio Humano y de Salud del condado de Dallas, que alertó que, si no se siguen las recomendaciones, “serán impuestas medidas más estrictas”.
Perry se mostró “confiado” en que el equipo de profesionales “altamente preparados” del hospital Presbiteriano de Dallas, donde está ingresado el paciente, “tendrá éxito en esta misión”. “Hay pocos lugares en el mundo mejor preparados para enfrentar este desafío”, aseguró el gobernador, y admitió su deseo de que el caso hubiera sucedido en “cualquier otro lugar.