Lejos de miradas curiosas, gestos de desaprobación o tintes homófobos, las lesbianas, homosexuales y bisexuales podrán comportarse con naturalidad y disfrutar de su privacidad en el primer hotel gay de Latinoamérica, localizado en Buenos Aires, y que fue presentado a la prensa de Argentina.
Se trata de un hotel de cinco estrellas "heterofriendly" (amistoso con los heterosexuales) en el que todos son bien recibidos pero, como aclara a Efe su propietario, el español Juan Juliá, "se deja claro qué tipo de clientes hay".
"Hay gente que no se atreve a venir al hotel porque piensa que es solo para gays. Al llegar a la recepción no preguntamos al cliente con quién se acuesta. No nos importan sus preferencias sexuales, pero sí que se sienta cómodo y que no haga sentir mal al resto", explicó.
"Una mirada puede arruinar un momento y a mi me ha pasado con mi pareja. Por eso surgió la idea de Axel Hotel, no como gueto, sino como solución", aseguró.
El hotel, que abrirá sus puertas a los huéspedes el próximo jueves, tiene cinco plantas, dos piscinas, una exterior y otra climatizada que corona el edificio y que gracias a su base transparente se puede ver desde todos los pisos, bar de comida sana, gimnasio, sauna seca y húmeda, jacuzzi, restaurante, sala de reuniones, conexión a Internet, solarium, masajes y espectáculos.
El establecimiento ofrecerá cientos de propuestas, incluso para aquellos que no se alojan en el hotel, eso sí, para gente con una mente abierta.
Tras el éxito de su primera iniciativa, el Axel Hotel Barcelona, inaugurado en 2003 y calificado como el mejor hotel gay del mundo, Juliá decidió exportar la idea a Buenos Aires, al barrio antiguo de San Telmo, donde ha llevado a cabo una inversión de cinco millones de euros y tres años de trabajo para ofrecer lo mejor.