La mayoría de los más de 1,200 millones de musulmanes de todo el mundo inician hoy el Ramadán, un periodo durante el cual redoblan su fervor religioso a través del ayuno y la abstinencia para que Dios les bendiga y perdone sus pecados.
Las autoridades religiosas de toda la comunidad islámica escudriñaron anoche el cielo para comprobar si se había iniciado el creciente lunar con el que da comienzo y la mayor parte no lo pudo vislumbrar, pero se da casi por seguro que lo avistarán y anunciarán el principio del mes santo.
Mientras que los lideres islámicos de países como Egipto, Qatar, Líbano, Siria, Irak, Sudán y Bahrein, ya han dado a conocer de manera formal que el Ramadán se inicia allí hoy, hay naciones como Arabia Saudí cuyas autoridades aún esperan para hacerlo y otras, como Libia, donde el ayuno y la abstinencia empezaron ayer.
Durante los próximos 30 días, todos los musulmanes, excepto las mujeres embarazadas, los enfermos y los viajeros, deben abstenerse de comer, beber, fumar y mantener relaciones sexuales desde el alba hasta la puesta del sol.
La tradición se inscribe en una creencia según la cual Dios, en una noche de un mes como el que empieza, reveló el Corán, al profeta Mahoma, a través del Arcangel Gabriel.