El juez chileno Juan Guzmán fijó para hoy un postergado interrogatorio al ex dictador Augusto Pinochet, que busca determinar sus presuntos vínculos con los crímenes cometidos por la "Operación Cóndor", dijeron ayer fuentes judiciales.
Guzmán, a quien la defensa ha acusado de "animadversión" en contra de su cliente, ya procesó a Pinochet hace tres años por los asesinatos perpetrados por un grupo de sus subordinados pocos días después del golpe militar de 1973, pero la causa del general, de 88 años, fue sobreseída en esa oportunidad por sufrir demencia senil.
El gobierno de España pidió explicaciones a Estados Unidos sobre unas declaraciones del presidente George W. Bush afirmando que la retirada española de Irak envalentonó a las organizaciones terroristas en Irak, afirmó el canciller español Miguel Angel Moratinos.
La Casa Blanca, respondió que el presidente Bush no quería perjudicar el clima de las relaciones bilaterales y que "no había que darle mayor importancia".
Unas extrañas maniobras en Corea del Norte que podrían indicar lanzamiento de un misil balístico capaz de alcanzar Japón han desatado la alarma en Tokio, que ha exigido explicaciones a Pyongyang y movilizado dos destructores.
El Gobierno japonés indicó que planteará en la reunión que celebrarán hoy, sus enviados con los norcoreanos, en Pekín el significado de los aparentes preparativos de Pyongyang para probar un misil, justo cuando la situación en torno a Corea del Norte ofrece grandes motivos de preocupación.
La jerarquía de la Iglesia católica española quiere movilizar a sus fieles contra algunas iniciativas legales del gobierno socialista, cuando falta una semana para que el Ejecutivo apruebe la ley que regula el matrimonio entre homosexuales.
El matrimonio entre personas del mismo sexo, que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero defendió personalmente, estará contenido en una ley que el consejo de ministros aprobará el viernes próximo y que se convertirá en un hecho a partir de 2005.
La alarmante ola de violencia que afecta Guatemala sigue subiendo y en lo que va del año ha cobrado casi 3,000 vidas, incluidas unas 365 mujeres, lo que alimenta las críticas a las políticas impulsadas por el presidente Oscar Berger para el combate de la criminalidad.
Para rechazar el flagelo, decenas de organizaciones integraron el denominado Frente contra la Violencia, el cual tiene como propósito presionar al Gobierno para que impulse acciones efectivas.