Los aliados del primer ministro Silvio Berlusconi presionaron ayer con sus demandas antes de una reunión clave de líderes de la coalición que podría determinar la continuidad o el colapso del gobierno conservador en el poder de hace tres años.
La coalición ha enfrentado disputas internas desde hace meses, pero las tensiones se intensificaron después que el partido Forza Italia, de Berlusconi tuvo un pobre desempeño en las elecciones municipales y europeas de junio.
El encuentro de hoy por la noche es considerado clave para determinar si la coalición de centro derecha continuará en un frente unido para las elecciones parlamentarias del 2006.
Berlusconi ha prometido que estará al frente del gobierno durante todo su mandato, evitando elecciones anticipadas que, según ha dicho, teme perder.
"El domingo iremos a la reunión en la oficina del primer ministro no para buscar (nuevos) lugares en el gabinete que no nos interesan, sino exclusivamente para ver si existen las condiciones para impulsar el federalismo, que el primer ministro Berlusconi nos garantizó"", expresó Maroni, sugiriendo que su partido podría abandonar la coalición.
Berlusconi enfrenta la peor crisis política desde que asumió como primer ministro en el 2001.