Los canes de China han tenido un funesto 2006, pese a ser el Año del Perro en el horóscopo oriental: decenas de miles fueron sacrificados en una campaña de erradicación de la rabia, motivando fuertes protestas y obligando a intervenir al mismísimo presidente Hu Jintao.
Hu ordenó detener la campaña de exterminio, atenazado por las más de 60, 000 quejas que recibió por escrito y la mala imagen que se está generando en los medios de comunicación extranjeros, señalaron fuentes gubernamentales y líderes del movimiento de protesta.
El país de origen de razas como el pequinés o el chow-chow inició en verano una campaña contra la rabia, tras anunciar que las muertes humanas por la enfermedad aumentaron un 30% respecto a 2005.
En los primeros nueve meses de 2006 hubo 2, 254 muertos por rabia, casi la mitad de los fallecimientos por enfermedades infecciosas en el país y 30 veces más que en 1996.