Los choferes de autobús de Río de Janeiro se declararon en huelga, lo que provocó horas de espera para poder tomar uno e impidió que muchas personas pudieran ir a trabajar.
Los huelguistas exigen un aumento de sueldo de 20% y otras prestaciones sociales.
Los conductores se declararon en huelga en las primeras horas de ayer, lo que redujo considerablemente la cantidad de autobuses en servicio. Algunas personas pasaron horas esperando un transporte, especialmente en las zonas pobres del norte de la ciudad.