El presidente de Perú, Ollanta Humala, visitó la ciudad de Ica, a unos 303 kilómetros de Lima, y aseguró que “no hay pérdidas irreparables” tras el terremoto de magnitud 6.2 en la escala de Richter que azotó la zona.
“La gente en Ica ya está preparada para los sismos, la prueba es que no hay ningún muerto”, afirmó Humala, quien se encontraba en compañía de su esposa, Nadine Heredia.
El ministro de Defensa, Alberto Otárola, y la titular de la Mujer, Ana Jara, que visitaron la zona, anunciaron que el sismo, que dañó 732 casas, dejó 150 heridos, 712 personas afectadas y 491 damnificados.
Humala reconoció que existe un “pasivo” en relación con ese terremoto porque aún no se termina la reconstrucción de la región, aunque señaló que “prácticamente” ha concluido la remoción de escombros en ciudades afectadas como Pisco y Chincha.