El presidente de Irak, Sadam Hussein, ordenó a su Gobierno que prepare un plan de desarrollo para los próximos 10 años, en desafío a Estados Unidos y el Reino Unido, que han manifestado públicamente su intención de derrocarlo.
En una carta dirigida a los ministros de su gabinete, Sadam señala su propósito de reforzar el país y proteger a su pueblo "de las ambiciones de los extranjeros y las amenazas de nuestro tiempo", según informó ayer, la emisora oficial iraquí Radio Bagdad.