Una grabación atribuida al depuesto presidente iraquí, Sadam Hussein, la segunda en menos de un mes, pidió ayer a Estados Unidos que "retire incondicionalmente sus tropas de Irak" para evitar "catastróficas consecuencias".
"En mi nombre y el de todos los iraquíes os pedimos que retiréis vuestras tropas de Irak cuanto antes y sin condiciones, para evitar más pérdidas que serán catastróficas para Estados Unidos", indicó el supuesto Sadam en un nuevo mensaje emitido por el canal de televisión por satélite Al-Arabiya.
Al término del comunicado, la voz dató la grabación a "mediados de septiembre de 2003, correspondiente a mediados de (el mes islámico de) Rajab de 1424", lo que de ser cierto indicaría que fue grabado hace muy pocos días.
En este nuevo comunicado, el supuesto ex presidente iraquí pidió a las fuerzas de ocupación que se pongan en contacto con los líderes de su régimen detenidos por la coalición anglo-estadounidense para "acordar con ellos los detalles de la retirada".
"Vosotros (EU) los conocéis bien (a los líderes iraquíes), y podéis acordar con ellos los detalles de la retirada, así como de vuestra seguridad durante el repliegue", subrayó.
La mayoría de los 55 dirigentes iraquíes incluidos por la Casa Blanca en la baraja de las personas más buscadas han sido detenidos en Irak, incluidos el ex vicepresidente, Taha Yasin Ramadan, el ex primer ministro Tarek Aziz y los altos mandos militares.
La voz atribuida a Sadam advirtió que, de no producirse la retirada, "está cerca el día en que no podrán salvar ni sus equipos". Durante su discurso, Sadam se dirigió a los "muyahidines" (luchadores) iraquíes, a quienes instó a "estrechar el cerco y aumentar los ataques contra vuestros enemigos para desequilibrarlos".
La voz también tuvo palabras para el presidente de EU, George W. Bush, a quién acusó de "mentirte a ti mismo, a tu pueblo y a todos los pueblos" con respecto a Irak, y le señaló que la situación actual en el país "te ha puesto en un atolladero".
La junta afirmó haber depuesto al gobierno de Yala "a fin de salvar la democracia" en Guinea Bissau.
Según los líderes de la asonada, la misma fue llevada a cabo tras las amenazas del primer ministro, Mario Pires, de que lanzaría al país a una guerra civil si el Partido de la Renovación Social (PRS) de Yala perdía las elecciones legislativas previstas para octubre próximo.
Durante una reciente manifestación del partido gubernamental Pires afirmó, al parecer, que una victoria electoral de la oposición en los comicios podría llevar la violencia a Guinea Bissau.