El depuesto presidente iraquí, Sadam Hussein dedica su tiempo en prisión a la jardinería, a escribir poesía, a leer el Corán y a comer galletas y "muffins", según el ministro iraquí de Derechos Humanos, Bakhtiar Amin.
En una entrevista publicada ayer por el diario británico "The Guardian", Amin detalla la vida que lleva el ex dictador tras haberle visitado el pasado sábado en el lugar secreto en el que se halla retenido.
Encerrado en una celda, provista de aire acondicionado, el derrocado gobernante pasa el tiempo leyendo libros como el Corán y escribiendo poemas, algunos de ellos dedicados a su gran enemigo, el presidente de EU, George W. Bush.
"Uno de los poemas es sobre George Bush, pero no tuve tiempo de leerlo", explica Amin, que ha pasado la mayor parte de su vida exiliado en Europa y Estados Unidos.
Aislado del resto de los presos, Sadam dispone de unas tres horas diarias para realizar ejercicios físicos, que emplea en cuidar un pequeño jardín ubicado en un patio exterior de la cárcel.
Pese a sus aficiones, el antiguo mandatario, "parecía desmoralizado y abatido", según Bakhtiar Amin.