Científicos del University College de Londres detectaron el "circuito del odio" que se dispara en diversas partes del cerebro cuando, por ejemplo, una persona muestra un profundo desagrado hacia otra.
En un informe sobre su estudio publicado en la revista PLoS One, los profesores Semir Zeky y John Romaya, del Laboratorio Wellcome de Neurología, informan que "el circuito del odio" es diferente al de otras sensaciones como la del miedo, la amenaza y el peligro.
También es diferente al vinculado al amor, aun cuando comparte al menos dos de sus estructuras, manifestaron los científicos en un informe sobre su estudio dedicado a analizar los mecanismos cerebrales del amor romántico y el amor maternal.
Según Zeki, a menudo se considera que el odio es una pasión maligna que debería controlarse y erradicarse.