Un equipo de investigadores argentinos logró identificar una proteína capaz de convertir un recuerdo pasajero en uno perdurable.
La administración de esa proteína sería la pieza clave para promover la persistencia y el almacenamiento de largo plazo de la memoria, señalaron los científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
El año pasado el equipo descubrió que un recuerdo sólo persiste en el tiempo si cierto número de horas después de haberlo adquirido, el cerebro sintetiza una proteína que intervino en su formación y cuyas siglas en inglés son BDNF.
"En ese experimento, si se producía la síntesis de BDNF, los recuerdos duraban doce días, pero si la bloqueábamos, sólo dos.
Expertos señalan que es posible modificar la duración de los recuerdos.