Algunos idiomas se desvanecen en un instante, al morir su último hablante. Otros se pierden gradualmente, a medida que las lenguas indígenas son sofocadas por el idioma dominante en la escuela o en la televisión.
Nuevas investigaciones dadas a conocer ayer identificaron cinco regiones de desaparición lingüística inminente: el norte de Australia, la parte central de América Latina, el norte del área costera del Pacífico, el este de Siberia y el sudoeste de los Estados Unidos.
Todas las áreas están ocupadas por pueblos aborígenes que hablan diversas lenguas, pero en números decrecientes.