"Tenemos información acerca de que las cosas fueron más graves de lo que el gobierno quiere hacer ver", aseveró el arzobispo de la ciudad de Coro (300 km al noroeste de Caracas), Roberto Lückert, al diario El Nacional.
El arzobispo cifró en más de 100 las personas que habrían perdido la vida en este suceso y dijo que la mayor cantidad de muertes ocurrió cuando se desbordó un río y arrasó con un terminal de autobuses, muchos de los cuales estaban repletos de pasajeros.
Ese hecho ocurrió en la población de Santa Cruz de Mora de Mérida (500 km al suroeste de la capital), una de las más golpeadas por la tragedia pluviométrica, donde Lükert insistió que "no fueron ni 26 ni 30 los muertos, fueron muchos más".
No obstante, el ministro del Interior Jesse Chacón, al dar el último balance de 62 muertos y 30,000 damnificados la semana pasada, destacó que no se había conseguido ningún autobús con personas adentro entre los que fueron arrastrados por las aguas en Santa Cruz de Mora.
"No veo por qué quieren ocultar un problema tan grave", dijo Lückert, quien destacó que la información que maneja la suministran los curas de la zona afectada.
De igual forma, el presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV), el arzobispo de Mérida Baltazar Porras, denunció en las últimas semanas la tragedia en Santa Cruz de Mora, y también habló de "más de 100 muertos".
Los Estados más afectados por las lluvias en Venezuela son: Táchira, Mérida y Zulia, del noroeste del país, próximos a Colombia.
Los últimos informes del gobierno indican que en estas áreas hay 70,000 las personas afectadas que ocupaban 28,254 viviendas, 16,000 de las cuales ya han sido rehabilitadas.
Se desconoce a cuanto ascienden las pérdidas por las fuertes lluvias.