La jerarquía de la Iglesia Católica irrumpió ayer en el debate sobre el proyecto de nueva Constitución que redactó la Asamblea Constituyente.
El presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Antonio Arregui, dijo que "nuestra misión es aportar las razones, las luces que permitan a cada católico formarse en conciencia del voto ... hemos destacado que existen algunos contenidos de la Constitución que son rechazables para una conciencia cristiana, que no son negociables".