El paleontólogo estadounidense David Archibald explicó que la extinción de los dinosaurios no se debió al impacto de un meteorito de grandes dimensiones contra la Tierra, sino a una conjunción de factores ambientales que modificaron el clima y el hábitat terrestre.
De las más de 40 hipótesis que la comunidad científica ha planteado para explicar la desaparición de la mayoría de especies de dinosaurios, la más aceptada es que un meteorito de unos diez kilómetros de diámetro impactó en la península de Yucatán, en México, hace 65 millones de años.
Sin embargo, Archibald, considera que el impacto de este meteorito no es un factor suficiente para explicar la desaparición de centenares de especies de dinosaurios y de otros animales, ya que anteriormente se habían registrado impactos de igual o mayor magnitud y no habían causado tales consecuencias.