El ex presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, salió ayer de la cárcel en la que estaba preso desde agosto y puesto de nuevo en prisión domiciliaria en medio de rumores sobre un supuesto pacto entre liberales y opositores sandinistas para dejarlo en libertad.
La jueza primera Juana Méndez, ordenó excarcelar al ex mandatario acusado de actos de corrupción por razones de saludo y dispuso que siga recluido en su finca pero con libre movilidad en el municipio de El Crucero, 20 km al sur de Managua, donde se ubica su hacienda El Chile de su propiedad.
Debido a los padecimientos crónicos hipertensión, diabetes, obesidad mórbida, problemas en un fémur y a los altos riesgos coronarios que padece Alemán, la magistrada decidió darle prisión domiciliaria.
La decisión se da a menos de una semana que el líder del opositor Frente Sandinista de Liberación Nacional, Daniel Ortega, se reunió con la hija mayor de Alemán, María Dolores Alemán.
El presidente de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), Abraham Kaul, advirtió ayer que el país sudamericano podría ser "un blanco más fácil" que las potencias mundiales para un eventual atentado, pero dijo que aún no recibió oficialmente "ninguna información" en ese sentido.
Kaul estimó que Argentina "es un país débil en su seguridad", y detalló que tiene "fronteras muy amplias, difíciles de controlar; una justicia débil y, con un alto grado de corrupción, cualquier miembro de una fuerza como las de seguridad, puede participar de un atentado por cuestiones de dinero".
En ese sentido, estimó que "siendo un país más débil en seguridad, Argentina puede ser un blanco más fácil", aunque afirmó que "hoy Argentina está mucho mejor preparada que en 1994, cuando fue el atentado a la AMIA".
Kaul señaló además que "ningún atentado se hace de un día para el otro. Requiere de una organización local, que haga inteligencia, que lo planifique, que consiga los explosivos, los coches bombas", así como financiamiento económico.
El dirigente recordó los recientes ataques en Turquía, al señalar que los terroristas "lo hicieron en un país más débil intentando golpear a Inglaterra", que participó de la invasión a Irak.