La Fiscalía colombiana solicitó la imputación de dos antiguos funcionarios del expresidente Álvaro Uribe por haber participado de un plan para desprestigiar a la Corte Suprema de Justicia.
La medida afecta a Edmundo del Castillo, quien fue secretario jurídico de la Presidencia, y a César Mauricio Velásquez, exsecretario de Prensa de Uribe, además de los abogados Sergio Augusto González Mejía y Diego Álvarez Betancourt.
Todos ellos serán inquiridos por los delitos de concierto para delinquir y, en el caso de Del Castillo, también el de violación de comunicaciones y peculado al haber empleado bienes del Estado para usos ilegales.
Una de las razones por las que se ha tomado esta decisión es la visita del exlíder paramilitar Antonio López, alias "Job", a la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo, el 23 de abril de 2008.
Ese encuentro hizo parte de una operación para preparar "montajes" con el fin de desprestigiar a la Corte Suprema de Justicia, así como a la excongresista Yidis Medina, quien confesó haber vendido su voto para favorecer la reforma constitucional que permitió la reelección de Uribe en 2006, añadieron esas fuentes.