Un pasajero muerto y 165 rescatados con vida es el balance provisional de la amplia operación de salvamento del transbordador italiano Norman Atlantic, incendiado ayer entre Grecia e Italia, que se desarrolló a lo largo de todo el día en condiciones climatológicas sumamente adversas.

Hacia las 17.00 GMT, Italia y Albania informaban casi simultáneamente del hallazgo del cuerpo sin vida de un hombre, de nacionalidad griega, por parte del buque albanés Butrinti, muerto aparentemente en un intento de salvarse lanzándose al mar.
Con vientos de hasta fuerza 10 en la escala de Beaufort, potentes lluvias y hasta granizo, las tareas de salvamento de las 478 personas a bordo de este ferri italiano, fletado por la compañía naviera griega Anek, se desarrollaron muy lentamente a lo largo de toda la jornada.
Algunos helicópteros o botes salvavidas que intentaron rescatar a pasajeros tuvieron que interrumpir su operación debido a los vientos huracanados.
Mientras tanto, las autoridades italianas lograron acoplar el gancho de un remolcador a la proa del barco para evitar que el fuerte viento y la lluvia lo desplazaran por el mar durante la noche.
El Norman Atlantic está a pocas millas de las costas albanesas, hacia donde ha sido impulsado por el fuerte viento.
Las escenas a bordo eran dramáticas, como fueron explicando a los medios griegos algunos de los pasajeros rescatados o desde el propio barco a través de sus móviles.
Había mucho humo y nos dijeron que saliéramos a cubierta. Luego lanzaron un bote salvavidas y nos metimos en él. El mar estaba muy agitado, pero conseguimos acercarnos en el bote hasta un barco que nos recogió con redes, declaró tras su rescate un pasajero llamado Jristos a la radio privada SKAI.
Desde el mismo ferri, Rania Fyreu, otra de las pasajeras, señaló que a bordo se encuentran muchos ancianos y niños.
Nos hemos acercado unos a otros para no tener frío, añadió Fyreu a la cadena de televisión privada Mega.
Se amplía la larga lista de ferris siniestrados
El incendio sin víctimas del ferri italiano Norman Atlantic, en aguas griegas, es por ahora el último de una lista en la que se contabiliza un gran número de muertos y heridos.
El accidente más grave del que se tiene constancia ocurrió el 26 de septiembre de 1954, cuando 1,172 personas murieron al hundirse el ferri japonés Toya Maru en el estrecho de Tsugaru (mar del Japón).
El último costó la vida a al menos 304 personas, la mayoría estudiantes, el pasado 16 de abril tras hundirse el ferri surcoreanao Sewol por un cambio de dirección brusco.
El 4 agosto 1985 murieron 161 personas, tras el naufragio de un ferri en un río del noreste de China.