Por lo menos ocho personas murieron a causa de dos incendios que ardieron ayer martes 25, día de Navidad, en distintas partes de la zona metropolitana de la capital filipina, informaron autoridades.
Uno de los incendios dejó sin hogar a unas 1,500 personas, al arrasar prácticamente por completo un barrio pobre.
“Un incendio ocurrido antes del amanecer de ayer, martes, devastó dos edificios de apartamentos en Ciudad Quezón, un suburbio de la capital, Manila”, dijo Rosendo Cabillán, investigador de siniestros provocados.
Un veterinario y seis miembros de un hogar murieron al quedar atrapados.
Horas antes, un incendio en ciudad San Juan, otro suburbio, destruyó las precarias viviendas de unas 1,500 personas, informó el bombero Noel Binwag, y agregó que los indignados habitantes mataron a un hombre a golpes tras acusarlo de prender el fuego.
Dos bomberos resultaron heridos cuando fueron alcanzados por pedradas que les arrojaron los residentes, los cuales les quitaron las mangueras para utilizarlas ellos mismos, añadió Binwag.