Incendios en dos fábricas en dos de las ciudades más grandes de Pakistán dejaron ayer 39 muertos y decenas de heridos, incluidos algunos que saltaron por las ventanas para poder escapar.
Primero, un incendio en una fábrica de zapatos en la ciudad oriental de Lahore, capital de la provincia de Punjab, provocó la muerte de 25 personas después de que las chispas de un generador alcanzaron los productos químicos empleados en la elaboración del calzado, dijo el policía Multan Khan. Tres personas resultaron heridas.
Algunas de las víctimas murieron asfixiadas y otras fueron quemadas vivas por el incendio, el cual estalló cuando los ocupantes intentaron encender el generador tras un apagón.
Pakistán encara apagones generalizados y muchas personas usan generadores para alumbrar sus viviendas y operar sus negocios. El Gobierno ha sido acusado de no generar suficiente electricidad.
Los bomberos abrieron boquetes en los muros de ladrillo para socorrer a las víctimas. En la morgue, los cadáveres fueron alineados en el salón de entrada y cubiertos con sábanas.
Uno de los trabajadores Muhammad Shabbir dijo que una vez que estalló el incendio no había forma de escapar. “Acababa de salir de la fábrica cuando comenzaron las llamas”.