Una descomunal barrera de fuego que afectó más de 120,000 hectáreas, formada por la unión de dos incendios forestales, se acercó a la población desalojada de Show Low, pero no la alcanzó. Los bomberos dijeron, sin embargo, que es sólo cuestión de tiempo.
El fuego ha cedido un poco pero todavía "estamos en gran peligro aquí", dijo el vocero de los bomberos Jim Paxon ayer a la cadena NBC. Creemos que es inevitable que el fuego penetre en Show Low.
Los bomberos planeaban replegarse, permitir que el fuego llegara y combatirlo después donde fuera posible. "Muchos de nosotros que hemos estado en esto durante más de 30 años creemos que este es el peor incendio en el que hemos estado", dijo Paxon.
El fuego ha quemado más de 120,000 hectáreas (770 kilómetros) cuadrados, desde que los dos incendios comenzaron la semana pasada. Unas 25,000 personas han huido de sus casas en más de media docena de poblaciones.
Por lo menos 186 casas fueron destruidas por las llamas, dijo Paxon. Entre ellas 116 situadas al oeste de Show Low. Las otras 70 estaban en Heber-Overgaard, una comunidad 56 kilómetros al oeste de Show Low. El clima benigno frenó el avance del fuego el domingo.
Los equipos de rescate planeaban reanudar erigiendo una barrera antiincendio en un cañón cercano. Las labores habían sido abandonadas antes debido a las condiciones peligrosas.
Show Low, de 7,700 habitantes, estaba casi vacía cuando las llamas besaban las afueras de la población. Mientras el presidente estadounidense, George W. Bush, se preparaba para declarar el estado de emergencia en la región.
"Va a seguir creciendo antes de que logremos dominarlo" y "si los vientos siguen aumentando, vamos a tener de nuevo problemas muy graves", explicó Dorman McGann, portavoz de los servicios forestales norteamericanos.