A pocas horas de la marcha en Caracas para exigir la pronta realización del referéndum revocatorio del mandato de Nicolás Maduro, crecen las acusaciones del oficialismo sobre eventuales actos de violencia y las denuncias de la oposición de una persecución a sus dirigentes.
La detención del integrante de Voluntad Popular Yon Goicoechea, acusado por un dirigente oficialista de tener en su poder "cordones detonantes para explosivos", encendió la alarma en la oposición venezolana.
Su arresto coincidió con el ataque con bombas incendiarias y excremento en la sede del diario El Nacional, fuerte crítico del Gobierno, y la situación que enfrentaron el lunes cinco trabajadores de la cadena de noticias árabe Al Jazeera, que fueron retenidos por las autoridades en el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, según indicó en su cuenta de Twitter el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa.
"Hay un desborde represivo por parte de la cúpula gobernante", afirmó el secretario ejecutivo de la alianza opositora, Jesús Torrealba.