“En los dos últimos años se ve con preocupación el avance de la frontera cocalera hacia estas áreas Naturales Protegidas (ANP), que no sólo compromete sus Zonas de Amortiguamiento, sino que, en muchos casos, los cultivos ilegales han ingresado en las propias zonas protegidas”, declaró el gerente de Medio Ambiente y Recuperación de Ecosistemas Degradados (Devida), Lucio Batallanos.
El funcionario sugirió buscar el apoyo de la cooperación internacional, como parte de la responsabilidad compartida, porque “la conservación de los bosques de la Amazonía es un compromiso universal porque los servicios ambientales que esta brinda no sólo son para el Perú, sino para el mundo entero”.
Devida también se alertó sobre el avance de la frontera cocalera en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Bahuaja Sonene y en la Zona Reservada del G eppi.