Los indonesios iniciaron ayer tres días de reflexión antes de acudir a las urnas el lunes para elegir a su presidente, convencidos de que la culminación del largo proceso electoral devolverá tranquilidad al convulso país asiático.
El atentado contra la embajada australiana en Yakarta el pasado día 9, que dejó al menos nueve muertos y 180 heridos, ha provocado un clima de inseguridad que parece comenzar a remitir.
Aún así, se mantienen todas las medidas de precaución de los días previos al choque electoral entre la presidenta Megawati Sukarnoputri y el general retirado Susilo Bambang Yudhoyono por la Jefatura de Estado del cuarto país más poblado del mundo.
Los sondeos de opinión vaticinan la victoria de Yudhoyono.