Una infección que sufren las madres durante el embarazo está asociada con que el bebé tenga un mayor riesgo de padecer asma años más tarde, según un estudio de la aseguradora estadounidense Kaiser Permanente.
La investigación encontró una "fuerte asociación" entre la inflamación de la placenta y el líquido amniótico que sufren las madres durante partos prematuros, una condición denominada corioamnionitis, que es causada normalmente por una infección bacteriana en la vagina, y las posibilidades de que el niño desarrolle asma a la edad de 8 años.
"Hemos encontrado que la inflamación de la placenta y el líquido amniótico está claramente asociado con el asma infantil", dijo a EFE Darios Getahun, médico que dirigió el estudio y miembro del Departamento de Investigación y Evaluación de Kaiser Permanente, una aseguradora de salud de Pasadena (California).
La corioamnionitis complica el 8 por ciento de los embarazos en Estados Unidos y se calcula que más de la mitad de los partos prematuros está relacionada a esta condición, de acuerdo con los autores del estudio.
"El diagnóstico de la corioamnionitis es muy desafiante y no hay una forma bien definida de hacerlo, por ello hay muchos casos que no son bien diagnosticados, por lo que estos números que presentamos aquí posiblemente están subestimados", indicó el especialista.
Getahun agregó que por ahora continuarán investigando esta condición y la forma de diagnosticarla en una etapa más temprana para evitar que se afecte al feto.
El estudio sugiere que esta condición en las madres embarazadas puede causar la inflamación y heridas en el pulmón del feto y elevar la reacción del cuerpo contra futuros elementos adversos después del nacimiento, lo cual puede causar la susceptibilidad excesiva al asma en los niños.
El asma infantil afecta a cerca del 14 % de los niños menores de 18 años en Estados Unidos, según cifras de Kaiser Permanente.