El soldado Bradley Manning, abastecedor a granel de secretos del Gobierno de EE.UU. divulgados por WikiLeaks, comparecerá hoy ante un tribunal militar que podría sentenciarlo a cadena perpetua si lo condena por haber “ayudado al enemigo”.
Después de 18 meses de audiencias, el juicio castrense comenzará en Fort Mead, 43 kilómetros al nordeste de Washington, una amplia instalación en Maryland del Ejército de Estados Unidos, donde tiene su sede la Agencia de Seguridad Nacional.
El soldado del Ejército, que fue un analista de inteligencia en Irak hasta su detención en mayo de 2010, ya se declaró culpable de 10 de los 22 cargos que se le imputan, los menos graves, algo que en el mejor de los casos le obligaría a pasar 20 años entre rejas. Manning dijo a la juez militar Denise Lind, que preside el proceso, que su intención fue incitar el debate público sobre la política exterior y las campañas militares de Estados Unidos.