Hecho en cifras
- Rehenes
- Un total de 792 trabajadores, 107 de ellos argelinos, sobrevivieron al asalto terrorista, el mayor de estas características en la historia reciente del país.
- Tristeza
- “Los francotiradores lograron matar a los once terroristas que quedaban en la fábrica pero, desgraciadamente, ya habían cometido un asesinato colectivo. (Los terroristas) habían matado a los rehenes de un tiro en la cabeza", relató.
- Nacionalidades
- El primer ministro también explicó que once de los terroristas eran tunecinos, tres argelinos, dos canadienses y el resto, egipcios, mauritanos, malienses y nigerinos.
- Investigaciones
- Los países que perdieron a sus ciudadanos exigen una investigación.
Los extremistas islámicos que atacaron una planta de gas en Argelia vestían uniformes militares, conocían de memoria el extenso complejo y con ellos iban dos canadienses y expertos en explosivos listos para volar la refinería, dijo el primer ministro argelino Abdelmalek Sellal.
Al parecer, el operativo también tuvo ayuda interna, la de un exconductor de la planta, informó a los medios Sellal.
Por lo menos, 38 rehenes y 29 islamistas murieron en la ocupación que se extendió por cuatro días. Siete ciudadanos japoneses se cuentan entre los fallecidos, además de tres estadounidenses y tres británicos. Entre todos los rehenes fallecidos, solo hubo un argelino, quien trabajaba como conductor.
Todavía hay cinco extranjeros desaparecidos, y tres atacantes fueron capturados, informó Sellal en conferencia de prensa.
También había atacantes de Egipto, Níger, Mauritania, Malí y Túnez, además de tres argelinos, informó el funcionario. Sellal no precisó si los canadienses estaban entre los militantes muertos o entre los tres capturados.
Indicó que varios de los rehenes fueron encontrados muertos de un balazo en la cabeza.
La conferencia de prensa fue el primer esfuerzo del Gobierno por ofrecer una narrativa coherente de la crisis que estalló cuando extremistas vinculados con Al Qaeda tomaron la refinería, retuvieron a decenas de trabajadores y colocaron explosivos en la planta que tiene una extensión de 5 kilómetros cuadrados (2 millas cuadradas).
El primer ministro no especificó las nacionalidades, condición o dónde están detenidos los rebeldes capturados.
Indicó que entre los extremistas hay un exchofer del complejo de nacionalidad nigerina y que los milicianos “conocían de memoria” la refinería.
“Según los primeros datos de los interrogatorios de los terroristas capturados con vida, los asaltantes salieron hace dos meses de la ciudad de Aguelhok, en el norte de Mali, se desplazaron a Níger, se reagruparon en Libia y después lanzaron su ataque”.
Los extremistas fuertemente armados llegaron desde el vecino Malí cargados de explosivos y minaron la instalación, indicó el primer ministro.
Prepararon el ataque durante dos meses.
Fuerzas especiales del ejército argelino asaltaron la instalación para poner fin a la ocupación y luego el Gobierno comenzó la delicada operación de desactivar los explosivos plantados.
En un comunicado, la Brigada Enmascarada, uno de los grupos que habría tramado la ocupación, advirtió que habrá más ataques parecidos contra cualquier país que respalde la intervención militar de Francia en Malí, donde los franceses intentan desalojar a extremistas islámicos del norte de ese país.
La verdad del rescate
Sellal también confirmó que el plan original de los asaltantes era capturar un autobús cargado de ciudadanos extranjeros que la madrugada del pasado miércoles salió de las instalaciones de gas en dirección al aeropuerto de In Amenas, situado a unos 40 kilómetros del complejo.
“Sin embargo, ante la respuesta de los gendarmes que protegían el autobús, los terroristas se retiraron y se dividieron en dos grupos, recorrieron los cinco kilómetros que aún les quedaban hasta la planta y entraron”, dijo antes de indicar que en ese primer ataque al autobús murió un ciudadano británico.
En la entrada de las instalaciones, los terroristas tirotearon al guardia argelino que franqueaba la puerta y que, según el relato de Sellal, tuvo tiempo de accionar la alarma antes de morir. Una vez dentro, reagruparon a los trabajadores no argelinos y les colocaron explosivos.
“Las unidades de élite del Ejército rodearon la zona muy rápido. Se trataba, sobre todo de salvar el máximo de vidas y después de preservar el lugar. Puedo afirmar que el segundo objetivo de los terroristas era volar el complejo, ya que disponían de cinco misiles con sus rampas de lanzamiento que habían orientado hacia la fábrica”, manifestó.